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Cae el uso de las tarjetas de crédito

La tarjeta de crédito pierde su uso. La fórmula por el que el cargo de la compra que se efectúa no se carga en la cuenta corriente hasta final de mes pierde adeptos en favor de la tarjeta de débito -cargo inmediato en cuenta- que gana progresivamente terreno como medio de pago.

Los últimos datos anuales de tarjetas de 2011 que elabora MasterCard, pone cifras a este comportamiento que refleja que su uso se ha desplomado un 36% durante el último año.

En concreto, sólo el 14,1% de los usuarios de tarjeta de crédito se decantó por el pago aplazado con intereses durante este año, frente al 22,1% que empleó esta forma de pago en el ejercicio precedente.

Se ofrecen diversas explicaciones sobre esta situación. La primera sería la política comercial de las entidades financieras que optan ahora por restringir estos productos, que podrían terminar por disparar aún más la morosidad en una coyuntura tan difícil como la actual.

Sobre esta circunstancia también tiene peso la decisión de muchas compañías que han optado por eliminar estas tarjetas entre sus empleados y que, incluso, muchas de las empresas que utilizaban estas tarjetas han desaparecido.

Las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito suelen tener una cuota de emisión, que se emite en el momento de contratar la tarjeta, y una cuota de mantenimiento que se cargará a partir del segundo año.

Éstas cuotas siempre se pagan por adelantado, es decir, la del primer año se paga en el momento de la emisión de la tarjeta y en los sucesivos por adelantado. De este modo la cuota pagada cubre el mantenimiento del ejercicio que está por llegar.

Es importante la distinción entre cuota de emisión y mantenimiento porque son muchas las tarjetas que regalan la cuota del primer año (emisión) pero que requieren del pago de los demás años (mantenimiento).

Sin gastos por mantenimiento

Aqui encontrarán a las mejores tarjetas de crédito gratuitas, aquellas que no aplican cuotas de emisión ni mantenimiento:

La tarjeta Citi de Citibank  es la única que ofrece la posibilidad de contratarse sin necesidad de cambiar de banco, una cualidad que la situúa entre las mejores del mercado.

Si lo que valoramos es que se nos ofrezcan descuentos en actividades cotidianas como el repostaje de gasolina, entonces hay que destacar la Tarjeta visa Oro de ING o la Tarjeta American Express de Self Bank. La primera ofrece descuentos en estaciones de servicios mientras que la segunda nos los ofrece por compras realizadas en cualquier tipo de establecimiento.

A diferencia de las otras tarjetas, para la contratación de las mismas con descuentos se requiere la domiciliación de la nómina o realizar transferencias periódicas en la cuenta. Éste elemento puede ser un inconveniente para todos aquellos que tienen permanencia de su nómina en otra entidad.

Entre las tarjetas analizadas encontramos también la MasterCard Oro Maxi y la MasterCard Oro Mini de Banco Pastor, que junto a la Tarjeta Visa Oro de ING Direct, destacan por ofrecer un interés por el pago aplazado en condiciones mucho más favorables que el resto de entidades.

Las de Banco Pastor ofrecen un periodo de 6 meses sin pagar intereses y las de ING Direct, en caso de necesitar un plazo mayor, requiere tan sólo el 1,10% de TIN mensual, frente al 2% que es el habitual en el resto de entidades.

Únicamente la tarjeta MasterCard Classic de ActivoBank permite ser personalizada con la imagen que el cliente prefiera, de ese modo será completamente distinta a todas las demás y dará un cierto grado de exclusividad.

Es también importante destacar el ahorro que éste tipo de tarjetas nos pueden suponer durante el año respecto a las que sí tienen cuota de emisión y mantenimiento. Para una tarjeta de similares características a las mencionadas en este artículo, podría suponer un ahorro anual de 80 euros dependiendo de la modalidad de la tarjeta.

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