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Leve esperanza para la economía española

La cuenta corriente de España registró un saldo positivo de 456,2 millones de euros en octubre frente a un déficit de 2.660 millones en el mismo mes del año pasado, según datos otorgados por el Banco de España.

Los precios al consumo crecieron el 2,3 por ciento interanual en diciembre, de acuerdo con cifras preliminares, comparado con las previsiones y un dato anterior del 2,9 por ciento.

Estas cifras se conocen al día siguiente de que Alemania anunciara una reducción de la inflación por tercer mes seguido, reforzando el argumento favorable a un recorte de tipos en la zona euro.

Los últimos sondeos dados a conocer por Reuters muestran que los economistas creen que el Banco Central Europeo se reservará cualquier acción hasta el segundo trimestre del próximo año después de relajar la política monetaria en noviembre y diciembre.

De esta manera está previsto que la inflación adelantada de la zona euro, que se anuncia el 4 de enero, revele una caída al 2,8 por ciento desde el 3,0 por ciento de noviembre, todavía muy por encima del objetivo del BCE de cerca pero por debajo del 2 por ciento.

El gobernador del BCE, Mario Draghi, expresó que era probable que la economía estuviera en una moderada recesión a final de año.

Así es como se considera que España haya entrado ya en recesión. El ministro de Economía dijo la semana pasada que la economía bajó un 0,3 por ciento en el último trimestre y muchos economistas prevén una nueva contracción en el primer trimestre de 2012.

Sin embargo, dan a conocer que es posible creer en una pequeña esperanza. El gran déficit de cuenta corriente ha sido uno de los síntomas de la debilidad económica española, un reflejo de las flojas exportaciones así como la cantidad que necesita importar, además de los préstamos de las empresas, los consumidores y los gobiernos desde el extranjero.

La cuenta corriente marcó un superávit por primera vez desde agosto de 1998, principalmente por el saldo positivo de los servicios gracias al turismo y un superávit de ingresos primarios.

Así es como la crisis de deuda de la zona euro ha cerrado virtualmente los mercados de deuda a los bancos y las compañías españolas, recortando el nivel de pagos de deuda a los prestamistas no españoles.

El superávit de servicios ascendió a 3.810 millones de euros desde 2.820 millones de un año antes y el balance primario alcanzó 1.230 millones desde un déficit de 1.010 millones anterior.

A pesar de esto, economistas no desestiman que el defícit pueda volver, de modo que pronostican que para el año que viene tendrán un déficit del 3 o 4 %. De todos modos, esta es una buena noticia  para la economía española este año.

Esto se debe a que España ha conseguido mejorar el déficit comercial, la balanza de servicios es mejor debido a la fortaleza del turismo y, desde este punto de vista, es positivo.

Esto es una pequeña luz dentro de la oscuridad, y que no es más que una generación de confianza a que la economía de españa mejore, sumándose a la puesta en marcha de nuevas políticas de gobierno por Rajoy y su equipo de trabajo.

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